LA JUNTA DE EXTREMADURA INCUMPLE LA LEY Y PONE EN PELIGRO LAS AVES RAPACES DE LA SIERRA DE HORNACHOS

Con objeto de obras de consolidación del castillo de Hornachos, un helicóptero está transportando materiales al mismo.

FONDENEX apoya la recuperación de esta fortaleza, pero denuncia que los movimientos del helicóptero se están realizando afectando a las áreas de cría de especies protegidas, como águila real, águila perdicera, buitre leonado y búho real, que comienzan su ciclo reproductor ya en enero:

  • Buitre leonado: puesta entre mediados de enero y mediados de febrero.
  • Águila perdicera: puesta entre finales de enero y final de febrero.
  • Águila real: la puesta se produce a finales de febrero.
  • Búho real: la puesta es entre final de enero y mediados de febrero.

 

Los movimientos del helicóptero y, sobre todo el infernal ruido que hace, espanta a todas las especies descritas de sus nidos, que en algunos casos están muy próximos, con lo cual se puede malograr la puesta.

Esto incumple claramente la legislación de la Comunidad Autónoma de Extremadura en materia de protección de aves, la del Estado y, sobre todo, la Directiva de Hábitats de la Unión Europea.

Pero es que además el propio Plan de Gestión de la ZEPA-ZEC (Zona de Especial Protección de Aves – Zona de Especial Conservación “Sierra Grande de Hornachos”, en su punto 9.2 “Medidas de conservación relativas a todo el ámbito territorial del Plan de Gestión”, apartado g1, especifica que es incompatible el sobrevuelo del lugar a menos de 1000 metros durante el periodo comprendido entre el 15 de enero y el 31 de julio, salvo para casos de incendios forestales o acciones de salvamento.

Es decir, la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura no sólo incumple la legislación general en materia de protección de aves, sino la específica del espacio natural protegido. FONDENEX ya ha pedido el pertinente “informe de afección”, imprescindible para realizar estos vuelos presuntamente ilegales, y procederá contra el firmante o firmantes de la autorización, si la hubiera, por la vía penal.

No es ajena a esta agresión a las aves rapaces de la Sierra de Hornachos la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura, que para autorizar las obras tendría que haber realizado un informe de evaluación de impacto ambiental, según la Ley 2/1999 del Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura.

¿No ha sido posible organizar las obras considerando la época de reproducción de las aves mencionadas y de otras que nidifican en el mismo castillo, como cernícalos primillas o lechuzas? ¿Tantos incompetentes hay en la Junta de Extremadura?

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