AYUNTAMIENTO Y CONSORCIO SOBREUTILIZAN LOS MONUMENTOS DE MÉRIDA

La reciente denuncia pública de vecinos del entorno del acueducto de Los Milagros sobre las molestias acústicas, la invasión de contenedores/WC, de instalaciones hosteleras y sobre generación de basuras ocasionadas por los eventos musicales impulsados y permitidos por el Ayuntamiento de Mérida y el Consorcio de la Ciudad Monumental, es una prueba del hartazgo que en distintos sectores emeritenses empieza a haber por la colonización del centro de Mérida de actividades, especialmente musicales, que alteran la vida normal de distintas zonas de la ciudad, saliendo perjudicados los residentes y eso sí, con un ganador claro: la hostelería.

Teatro y anfiteatros romanos, el hipódromo, el templo de Diana, el acueducto de Los Milagros son tomados durante meses para actividades variopintas que tienen un denominador común: masificación de asistentes.

Esta masificación produce, en unos casos, deterioro físico del monumento y su entorno (anfiteatro, teatro, hipódromo y acueducto, principalmente) y en otros genera una contaminación acústica de efectos por comprobar sobre las bimilenarias piedras. FONDENEX solicitó al Consorcio de la Ciudad Monumental las mediciones de volumen, en concreto, de tres monumentos: teatro, templo de Diana y acueducto de Los Milagros, sin que hasta el momento haya habido respuesta.

Hay monumentos, como el teatro, en el que se optó por cubrir el graderío con un material protector, pero con ello, se ocultó el material romano, con lo que se ve… ya no es de aquella época. No hay que olvidar que hace unos años, una retroexcavadora dañó una esquina de la “scena”, para preparar una representación.

Es público y notorio que en otros casos, como en el del anfiteatro e hipódromo, los visitantes circulan por los graderíos sin mucho control, con el caso escandaloso de la primera carrera de cuadrigas el pasado año, donde imperó el caos. A raíz de la denuncia de FONDENEX, en 2026 el control mejoró sustancialmente.

El entorno del acueducto de Los Milagros ha sufrido una invasión por estructuras y personas que han producido un evidente deterioro del mismo, y hay que recordar que el entorno de un monumento, según la legislación vigente, tiene el mismo grado de protección que el monumento.

Por el contrario, otros monumentos que no “valen” para actividades económicas, como el acueducto de San Lázaro o el puente romano sobre el Guadiana, se encuentran semiabandonados, con basuras por doquier, pintadas, invadidos por vegetación herbácea y leñosa, etc… Y para colmo, cuando el Consorcio realiza una actividad sobre dicho puente, tendente a eliminar las plantas que crecen entre sus sillares, lo hace en la crítica época de reproducción de aves protegidas que anidan en sus huecos, sin autorización de la Dirección General de Medio Natural, como es preceptivo.

En opinión de FONDENEX se prioriza el uso comercial de nuestros monumentos más emblemáticos, dejando en segundo lugar su protección y conservación y a las pruebas nos remitimos.

¿Tendrá Mérida que tomar medidas como Venecia, con limitación de usos comerciales y donde se valora como lo más importante la protección del patrimonio cultural y la tranquilidad de los venecianos?

La sobreutilización de los monumentos de Mérida, tiene que tener un límite. Creemos que se necesita un cambio de gestión y que la trayectoria del actual director del Consorcio, nefasta para FONDENEX, debe terminar.

 


FONDENEX (Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura)
fondenex@hotmail.com

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