ABEJARUCOS: POSIBLES VÍCTIMAS INOCENTES DE LA IGNORANCIA
Hay determinados sindicatos agrarios que ahora van contra el abejaruco (Merops apiaster), culpándole de la ruina de las colmenas… y hasta, puede ser, que de la muerte del torero Manolete.
El abejaruco es una de las aves más vistosas y bellas de la Naturaleza. Una policromía realmente espectacular. Se distribuye por todo el paleártico, siendo un ave migratoria, que cría en la península ibérica y pasa el invierno en África occidental y en la zona de Congo y Zimbaue.
El abejaruco está incluido en la Lista Roja de Aves de España y en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.
En los últimos años, la destrucción de sus áreas de nidificación por las explotaciones de áridos, los insecticidas y la persecución de algunos apicultores, amenazan algunas de sus zonas de cría.
Algunas organizaciones agrarias de Castilla-León y Extremadura han acusado a estas preciosas aves de arruinar los colmenares, y no han desaprovechado la ocasión para pedir indemnizaciones por daños (20 Euros por colmena y controles de población de abejarucos).
La ignorancia es muy atrevida, y frente a los buenos apicultores, que son la mayoría, hay oportunistas que quieren sacar “una paguita” sin trabajar, eso por no contar con los liberados sindicales, que ya se sabe como trabajan…
El abejaruco no come sólo abejas, sino que su dieta es amplia y diversificada, englobando libélulas, saltamontes, mariposas, moscardones, etc…Y cuanto más grande el ejemplar, más útil para las crías.
Pero además es un devorador de las avispas asiáticas (Vespa velutina), que son letales para las colmenas de abejas. Esta especie llegó a Europa, concretamente a Francia, en 2004 en un barco procedente del continente asiático, y a España en 2010. Uno de sus alimentos principales es precisamente la abeja ( Apis mellifera), que puede constituir entre el entre el 65 y el 84% de su dieta.
Pero además de las avispas asiáticas, las abejas tienen otro gran enemigo: la varroa, que es un ácaro que afecta tanto a larvas, como pupas y adultos. Es la mayor amenaza para la rentabilidad de las explotaciones apícolas, y no sólo para estas explotaciones comerciales, sino también para el medio ambiente pues muchas plantas y cultivos dependen de las abejas como polinizadores.
Es decir, tenemos dos problemas graves, científicamente probados, que amenazan a las abejas y a la explotación de las colmenas: la avispa asiática y el ácaro varroa. Estos dos factores pueden acabar con los colmenares.
Pero algunas asociaciones agrarias, y algún indocumentado, arremeten contra los abejarucos que son los más inocentes, y además, colaboradores en defender a las abejas consumiendo miles de avispas de Asia.
Es más fácil no tratar la varroa (hay que gastar dinero y trabajar), pedir una subvención por daños y maltratar la apicultura. Y de paso, pedir cazar abejarucos. El disparate es de tal calibre que da vergüenza ajena.
FONDENEX se ha dirigido a la Junta de Extremadura para que no permita bajo ningún concepto la caza de abejarucos, porque su inocencia está probada, como saben los buenos apicultores que cuidan, miman sus colmenas y luchan contra la varroa eficazmente.
Dejar la protección de las abejas y de las colmenas en manos de incultos dirigentes de organizaciones agrarias es como encargar a Pepe Gotera y Otilio la conservación del teatro romano de Mérida.
FONDENEX (Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura)
fondenex@hotmail.com

Abejaruco con saltamonts

Abejaruco cazando una libélula en vuelo

Abejarucos con libélulas

Abejaruco con mariposa