¿PERO QUÉ ESTÁ PASANDO EN LA C.N. DE ALMARAZ?

Según el CSN, con fecha 1 de agosto se procedió a “una parada programada”. Actualmente, el reactor I está sin funcionar y nadie se puede creer que ello se deba a un protocolo normal.

Pues FONDENEX se lo pregunta públicamente el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

El 26 de mayo se paró el reactor nº 1 “para proceder a realizar una intervención en la zona de la válvula de retención del circuito primario” y se desconectó de la red, ya que se detectó “un pequeño aporte de agua al sumidero del edificio de contención”. Aclaración: agua radiactiva.

El 8 de mayo, durante el arranque del reactor I, una de las válvulas de seguridad de la línea de vapor principal del generador número 2 se abrió cuando la presión era inferior a su valor de tarado de apertura. Aclaración: importante fallo mecánico.

Con fecha 27 de mayo, FONDENEX se dirigió al CSN solicitando información sobre la parada no programada. La respuesta del CSN, de fecha18 de junio, contundente: “una vez analizada la solicitud, esta Secretaría General (CSN) resuelve denegar el acceso a la información solicitada”, pues según el Consejo, “la central se encuentra en la actualidad elaborando el correspondiente análisis de causa raíz” (sic). Todavía el CSN no ha comunicado a FONDENEX qué pasó el 8 de mayo.

Según el CSN, con fecha 1 de agosto se procedió a “una parada programada”. Actualmente, el reactor I está sin funcionar y nadie se puede creer que ello se deba a un protocolo normal.

Desde junio de 2025 se han llevado a cabo cuatro paradas no programadas por diversas incidencias en el reactor mencionado, concretamente en el circuito primario, donde se encuentra el combustible nuclear y el agua radiactiva.

Y siempre, la clásica coletilla de la industria nuclear: “sin impacto en los trabajadores de la instalación, ni en el público o el medio ambiente”.

Parece que todas estas incidencias, al menos, está relacionadas con las válvulas de retención, llamas también válvulas “antirretorno”. Es un componente crítico (fundamental) de seguridad pasiva diseñado para permitir el flujo de fluidos (refrigerante) en una sola dirección y cerrarse automáticamente por gravedad o presión si el fluido intenta retroceder.

Es decir, su objetivo es impedir que el agua de refrigeración o del vapor escapen del núcleo del reactor en caso de una rotura de una tubería, apagado del sistema o fallo de una bomba. Esto garantiza que el calor residual del reactor pueda ser disipado, previniendo la fusión del núcleo, el accidente más grave que puede acaecer en una central nuclear, lo que pasó precisamente en Chernobil y Fukusima.

Su ubicación es en el circuito primario, es decir, en contacto con el agua que refrigera el mismo, que está en contacto con el combustible, por lo que estas válvulas están construidas para soportar condiciones extremas de temperatura, presión y radiación.

Un fallo de esta pieza, repetimos, crítica para la seguridad de una central nuclear, requiere la parada programada y segura para intervenir en ella.

¿Están fallando las válvulas de retención del reactor I y por eso se ha procedido a su parada? El CSN debe una explicación a los extremeños. No vamos a recordar aquello de… “tanto va el cántaro a la fuente… que al fin se rompe”. Y la Junta de Extremadura, ¿se pone de perfil?

¿QUÉ HA PASADO EN LA CNA?

Mediante una escueta nota de prensa, “Centrales nucleares Almaraz-Trillo” ha notificado el 26 de mayo la parada del reactor nº 1 “para proceder a realizar una intervención en la zona de la válvula de retención del circuito primario” y se ha desconectado de la red a las 8 de la mañana.

Y a continuación, la clásica coletilla de la industria nuclear: “sin impacto en los trabajadores de la instalación, ni en el público o el medio ambiente”.

Pero ¿qué es una válvula de retención o válvula antirretorno? Pues un componente crítico (fundamental) de seguridad pasiva diseñado para permitir el flujo de fluidos (refrigerante) en una sola dirección y cerrarse automáticamente por gravedad o presión si el fluido intenta retroceder.

Es decir, su objetivo es impedir que el agua de refrigeración o del vapor escapen del núcleo del reactor en caso de una rotura de una tubería, apagado del sistema o fallo de una bomba. Esto garantiza que el calor residual del reactor pueda ser disipado, previniendo la fusión del núcleo, el accidente más grave que puede acaecer en una central nuclear, lo que pasó precisamente en Chernobil y Fukusima.

Su ubicación es en el circuito primario, es decir, en contacto con el agua que refrigera el mismo, que está en contacto con el combustible, por lo que estas válvulas están construidas para soportar condiciones extremas de temperatura, presión y radiación.

Un fallo de esta pieza, repetimos, crítica para la seguridad de una central nuclear, requiere la parada programada y segura para intervenir en ella.

Dado lo escueto del contenido de la nota de prensa de la CNA (su tónica habitual) no es posible saber el alcance del incidente y por ello FONDENEX se ha dirigido al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), aún a sabiendas que esta entidad, en teoría imparcial, pero en la práctica pro-nuclear, tampoco suele dar mucha información veraz.

Con la CNA y el CSN siempre hay que leer entre líneas para intentar averiguar la verdad. Y en este caso, lo que es seguro es que no es una avería intranscendente, pues ha afectado a un sistema de seguridad fundamental del reactor.


FONDENEX (Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura)
fondenex@hotmail.com

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